|
TANGO PARA RUBÉN
In memorian Rubén Helguera
Cuando la noche esconde sus párpados se va Rubén; viajero del único tren que admite geranios, guanacos, avestruces y lobos marinos.
Lo extraño como al pájaro que anidó alguna vez en el patio de mi casa.
Ingreso a la morada de la melancolía cuyas puertas siempre abiertas suelen cerrarse cuando se intenta salir. Hoy no puedo sitiar la tristeza ni tirarla al fuego.
No me resigno a su partida, debo enfrentar de nuevo al río chico, a las hojas caídas del lapacho condenado y a la afonía de la guitarra.
No hay andenes en Cuyaya no hay brazos de madre no hay palabras no hay cajas de música no hay sal no hay perros ladrando no hay madera no hay trigo, sólo el desolado mediodía.
Pienso en Yolanda y Mario siempre estuvieron, no se arredraron frente a los gatos que al crepúsculo se deshojan.
Me despido de mi hombro que no pudo acompañar la marcha del rayo, ni siquiera al sosiego de las piedras.
Intento despedirme de su sombra, que ya no podrá dar de comer a las palomas ni borrar a los campanarios.
Ella siempre estuvo entre nosotros velando huellas de bumbunas ahuyentando malos sueños como manos de rocío.
Ella amarra cuerdas entre mortales y lleva la calandria profunda a buen puerto.
Me pregunto. ¿Quién dijo que hay que enterrar a la sombra?
26 de junio de 2011 Ricardo Guillermo Guzmán
+ Rubén Desiderio Helguera fue un folclorista jujeño que falleció en mayo de este año. Este tango es un homenaje del poeta Ricardo Guillermo Guzmán a su amigo "guitarrero y cantor". |