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Se fue un hermano mayor, para unos. El alma de la Orquesta Folclórica Municipal, para otros. El rey del chamamé, para todos. A los 80 años murió Salvador 'Chaloy' Jara, a consecuencia de una larga enfermedad que lo mantuvo internado durante las últimas semanas en un sanatorio céntrico. Arribó a mediados de agosto al centro asistencial con un cuadro de salud delicado que lo colocó inmediatamente en terapia intensiva.
Chaloy falleció en la madrugada de ayer y sus restos serán velados hasta hoy en "Paz Eterna", desde donde lo trasladarán a las 9.30 hasta el cementerio La Piedad. Allí la Orquesta Folclórica Municipal, más los músicos que quieran sumarse, le ofrecerán una serenata de despedida frente a la cruz mayor.
En la actualidad, el reconocido músico nacido en Posadas en 1931 y vecino de Villa Sarita, integraba la Banda Municipal. Querido y admirado en el ambiente artístico supo conquistar al público de la región con las melodías de su bandoneón. Vivió 20 años en Brasil, donde impuso el chamamé y se consagró, justamente, como "Rey del chamamé".
“Yo lo conocí bien cuando empecé a caminar por los barrios. Un día me fui a Porto Alegre, y había una estatua de Chaloy. Es más querido y reconocido en Brasil, que en Argentina” comentó consternado el músico Joselo Schuap. Entre sus amigos más íntimos y famosos se encuentran Luiz Carlos Borges, acordeonista de Mercedes Sosa, y el eximio Raúl Barboza.
El músico Jorge Fiorio dijo que lo recordaría “como una buena persona, un gran tipo”. “Compartimos muchas cosas juntos, desde la música hasta sentarnos a tomar algo. Es un pérdida muy valiosa para la provincia” señaló.
Por su parte, Juan “Pico” Núñez expresó “va a quedar como la gran persona, un maestro de la vida, fuimos compañeros en la Orquesta Folclórica”.
Recibió innumerables galardones y homenajes a lo largo de su carrera. En 1995 Don Chaloy Jara recibe "El Arandú", galardón otorgado por el Concejo Deliberante de Posadas en reconocimiento a su labor cultural.
El 17 de diciembre del año 2000, recibió el Mensú de Oro en el Festival de la Música del Litoral. En 2005 fue homenajeado en el "Encontro Chamamecero de Sao Luiz Gonzaga” (Brasil).
En 2008 su nombre pasó a la inmortalidad en una ceremonia en la que imponen "Salvador Chaloy Jara" al escenario del Paseo Cultural La Terminal, en avenidas Mitre y Uruguay. Ese mismo año, en el escenario Norgus Jacob del Parque de las Naciones, la Orquesta Municipal de Posadas le rindió otro homenaje.
Su infancia Salvador descubrió la guitarra antes que el bandoneón. A los 8 años ya actuaba en los actos de la Escuela Nª 220, en Roca y Sargento Cabral. Aprendió de su hermano mayor, Presentando Jara, aunque todos lo recuerdan como Pechente. “Nuestra familia no era de músicos. Mi madre tenía un hermano que era músico, pero mi papá fue navegante y maquinista como todos sus hermanos” había contado en una entrevista con El Territorio.
Un día Pechente se compró un bandoneón. “Era para tocar conmigo, pero resulta que cada vez que se iba al trabajo, yo practicaba, y vi que me iba saliendo” decía Chaloy.
Su carrera Con sus hermanos, Chaloy Jara formó su primer conjunto al que bautizaron "Los Posadeños" presentándose en reuniones familiares y eventos escolares.
Posteriormente se perfecciona con Gregorio Martínez Riera y Ricardo Ojeda y lo continúa en Buenos Aires, donde se radicó en el año 1947. Allí integró diversas agrupaciones ejecutando distintos géneros, aprovechando los ambientes que frecuentaba para hacer conocer la música del litoral.
En el año 1957 se incorpora al conjunto de Armando Correa con el que realiza presentaciones en la provincia de Corrientes y audiciones radiales en LT7 Radio Provincia de Misiones.
Luego de grabar su primer disco para el sello Music Hall titulado "Asunción", Chaloy se radica en la ciudad de Santo Angelo (Río Grande do Sul, Brasil). Allí comienza un cálido vínculo entre el público brasileño y Don Chaloy Jara, que fue bautizado como "O Rei do Chamamé".
Tiempo después echa raíces en Porto Alegre, donde pasará a acompañar al celebrado artista "riograndense" Cenair Maicá con quien graba varios discos.
En los 20 años de carrera en tierras brasileñas realiza giras por los Estados de Río Grande do Sul y Matto Grosso (Brasil) actuando en los principales festivales de la región. También allí graba los discos "Rei do chamamé" del año 1988; en el año 1996 "Chaloy Jara y su bandoneón de oro" y "Los mejores chamamés" del año editado en el año 1998. En estos trabajos lo acompañan artistas como "Los Hermanos Cavia" (Ramón, Tachín y Julián), Antonio Ortiz y Eugenia Maidana.
A principios de la década del 90 se radicó nuevamente en Posadas integrándose a la Banda de Música Municipal.
Destacado autor y compositor, llevan su firma más de 100 obras como "Muchachita de Misiones", "Recuerdo de mi tierra", "El Moconá", "Basto colí", Pueblito Iguazú", "Patrono de mi pueblo" y su obra más difundida, "Jamás te podré olvidar" compuesta en el año 1956 y que se ha convertido en un clásico del cancionero provincial.
Jamás te podré olvidar Chaloy Jara escribió infinidad de letras y melodías. De todas, quizás la primera es la más difundida y su nacimiento tiene que ver con la historia de Chaloy.
Tenía 21 años, había terminado el servicio militar y estaba enamorado de Eugenia Maidana, la mujer que lo acompañó hasta el último día de su vida. Pero la madre de Eugenia, no aprobaba al pretendiente. “No le gustaban los músicos y arregló que fuera a trabajar a Campana, provincia de Buenos Aires” contó Doña Eugenia en una entrevista con este diario años atrás.
Antes de partir, la dama dejó una carta de despedida a su amado Chaloy. Él no tardó en ir a buscarla a su nuevo domicilio aunque no sabía cómo llegar.
“En Buenos Aires, fui a un bailable muy grande que se llamaba Mi Ranchito. Ángel Domínguez, el autor de Soy canto y nostalgia, un gran maestro, me preguntó que andaba haciendo. Le conté mi problema. Él me dijo cómo hacer para llegar (a Campana). No era cerca, tenías cuatro horas de viaje en tren” había manifestado Chaloy en la nota de El Territorio.
A los tres días Chaloy se reencontró con Eugenia. Ella recueda que su hermana mayor le dijo: “ustedes van a tener que salir casados de acá. El pobre chico vino detrás tuyo de Misiones, vas a tener que casarte”. Y se casaron un 17 de diciembre.
La historia terminó bien y como recuerdo de aquella forzosa separación quedó la carta de despedida, que fue el antecedente de Jamás te podré olvidar, con música y letra de Chaloy Jara.
Fuente: www.territoriodigital.com Foto: www.nostalgiasdemilitoral.com
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