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"¡Hijo mió, te dejare por herencia, lo que ni un rey puede darte, un nombre limpio de lucha por el pueblo y en la calle!"
Corrían los primeros tiempos de la década del 50. Don Ata. Seguía sufriendo persecuciones del gobierno de turno, detenido en la comisaría, lo acusan de orinar en la vía pública, por negarse a firmar semejante aberración, lo llevaron a la oficina del comisario, un puñado de policías lo golpean brutalmente al artista, por cantarle a la libertad, el mas seudo de ellos sugiere colocarle la maquina de escribir sobre su mano derecha, y sentarse sobre ella, dañando su pulgar derecho ( ignoraban que Don Atahualpa era zurdo).
Años mas tarde, esa lesión lo limitaba en algunos arpegios. El maestro fue trasladado a Devoto, a la oscuridad y en silencio. A fines de febrero el payador perseguido toma contacto con sus seres queridos, pero no sale solo, se retira de villa devoto con su moral intacta, y en su mano herida un poema.
Con un gran mensaje, lleno de esperanza, para su querido Kolla: "Juan Prisionero"
"Ríete niño que te regalo la luna, ríete niño, tu risa me pone alas, soledades mezquina, cárcel me arrastra. Por duro que me golpeen, no conseguirán doblarme, yo tengo el cuerpo en la celda y el corazón en la calle. Carcelero carcelero, cuando oigo sonar tus llaves, te veo como un esclavo, de cosas que tu no sabes, tu me crees en la celda, crees que no me moví, y anoche pasó la luna, y con la luna me fui. Entre la celda y la calle, solo tres barrotes hay, que pequeña es la muralla para tanta libertad. En la cárcel hice un verso, para el señor director, no recuerdo los detalles pero termina en parió, engrillado y entre cuatro hombres, de corto mirar, me fueron llevando por amar la libertad. Anchos portales se abrieron, para volverse a cerrar, pabellones escaleras y luego la oscuridad. Para mi mujer y mi niño rece lo que se rezar, mi guitarra clara y onda sabe todo lo demás, mi madre con su sentires, mi caballo en el corral, y en una pequeña celda, yo solo sin soledad. Cuando pase muchos años, y hagas del tiempo balance, has de saber hijo mío. Adonde estuvo tu padre, duerme tirano la siesta, con metralleta a la par, por si pasa un inocente, cantándole a la libertad. Tú me crees en la celda, crees que no me moví, y anoche paso la luna, y con la luna me fui. -… Cantando a la libertad…Cantando a la libertad."
DON ATA
¡Y aunque chamusquen quizás mi guitarra en los fogones, han de vivir mis Canciones en el alma de los demás!
Que nos vaya bien a todos, paisanos…
Por Alfredo Mateo (Kusiya Producciones) |