New Media Logo

Buscar

El Fogón de Yupanqui: ¡25 de mayo! E-mail
Lunes, 17 de Mayo de 2010 14:28

¡Los pueblos, los hombres se enfrían, por ausencia de espíritu, pero estamos nosotros con pedernal y yesca, con cantares y poemas, con un alto desvelo y sueños de todo tipo para entibiar, las horas de los que no quieren congelarse todavía!

La pucha, me relincha la sangre cuando se me cruza un paisano cabal, orgulloso de sentirse patriótico, contento de sentirse argentino, en cualquier parte, sino (presten atención a esta narración).

De pronto mi amigo Cruz Nablof
En Binchina estarán los amigos zambeando lindo, ¿alguna fiesta? le pregunté, claro, ya me habían apalabrado para ir, como es 25 de mayo.

¡Verdad! Sin calendario ni reloj era otro universo en que vivía, otras sensaciones, me resultaba pequeños los ojos para ver las cosas de esas inmensidad, para conocer piedras, guijarros, cumbres, bichos, vertientes, pastos, historias, huellas, leyendas. Nos pusimos de pie y brindamos por
La patria, nos encontrábamos a la par de la laguna Brava, estábamos junto a un débil fuego, fumando en silencio, en ese silencio entre paisanos. Sabedores de que la meditación es un rito, de repente tuve una idea, una ocurrencia. Mi alforja se había descocido cuando en Binchina, días antes cargaba clavos y otros objetos de metal, y recordé que en la noche remendé la alforja, con una cuerda de guitarra, una tercera, corrí al rincón de los aperos, y hallé la prenda de viaje.

Despacio fui deshaciendo el torpe hilván, hasta recuperar completa la cuerda de guitarra, luego la até bien tensa, al mango de mi rebenque, y a manera de puente le añadí, una caja de fósforos, Don Cruz me miraba con curiosidad, sin entender la razón de mis movimientos, es que me estaba fabricando una vihuela de una sola cuerda, varias veces tuve asegurar la tensión de esa tercera, hasta que probándola, alcanzo una nota, bueno Cruz, ahora nos vamos a dar un concierto en homenaje al 25 de mayo, y abordando la mera melodía, ya que pulsaba una sola cuerda, toque unos compases del himno nacional.

Mi amigo de pie, quitose la gorra andina, y su sonrisa desapareció. Luego la zamba de Vargas, una vidala chayera y algunas coplas. No sé cuanto tiempo estuvimos, parece ser una sonsera, pero la noche adquirió ¡La importancia que tienen las cosas, cuando sentimos que nos galopa
En la sangre, un sagrado fuego!... ¡VIVA LA PATRIA!

Que nos vaya bien a todos, paisanos

Alfredo Mateo
(Kusiya Producciones)

 

Por favor debes registrarte o ingresar con tu usuario y contraseña para dejar un comentario. Gracias

© Todos los derechos Reservados - info@raices-folklore.com