|

“Oración” se titula el disco de “Diego Marioni Trío”. Nacido en Catamarca y actualmente radicado en Córdoba. Diego reluce en este trabajo su faceta de músico, compositor e intérprete. “Traté de que el hilo conductor sea el folklore, la raíz, tratando de mirar desde otra música pero sin perder esa esencia” dice sobre este material que contiene diecisiete pistas, la mayoría composiciones propias, aunque también de autores catamarqueños como Selva Gijena o Manuel Acosta Villafañe. A través de sus obras renueva el cancionero catamarqueño a través de personas del pago: “hay un montón de cosas más para contar y esas cosas son los personajes, la gente, porque detrás del paisaje está la gente.”
Diego Marioni nació en Catamarca, allí inicio sus estudios y su carrera musical, que continuó en La Rioja y luego Córdoba, en donde reside desde hace varios años. Fue en la docta donde tuvo su punto más alto de inspiración: “Cuando llegué a con Córdoba todo lo que es nostalgia, desarraigo y todo lo demás dispara cosas y ahí fue cuando más compuse.”
Integró en Catamarca el Grupo Vocal Pirca con el que ganó el Pre-Cosquín 2000, La Trama y luego del Dúo La Chirlera. Actualmente Diego lanza su proyecto propio “Diego Marioni Trío”, acompañado por Jorge Reales (guitarra clásica y eléctrica) y Juan Angera (bajo y coros), y de este trío nació el primer disco “Oración”: “el disco principalmente es de composiciones mías letra y música por lo general y hay algunas canciones en colaboración con otros compositores de Córdoba, después algunos temas del cancionero popular de Catamarca reversionados.” Además de componer letra y música y cantar, Diego es percusionista y ejecuta la guitarra, flauta traversa y saxo soprano.
- Los temas que no son tuyos y que elegiste incluir ¿cómo los seleccionaste? Yo tengo desde siempre esta idea de rescatar a los viejos compositores y reversionarlos, darles una mirada actual a esas canciones que de algún aspecto han quedado medio en el olvido a veces, son canciones hermosas que no las canta nadie. Siempre me preocupó mucho eso que no se pierdan esas cosas, rescatarlas. En el 2000 tenía un Grupo Vocal (Grupo Vocal Pirca), y ya laburábamos de esa forma. En Córdoba, cuando me vine en el 2002, armé el Dúo La Chirlera también con esta idea de recuperar canciones viejas de Catamarca y ya empezar a meter composiciones propias.
- De tus composiciones... ¿A la hora de armar "Oración" que fue lo que primó para que estén finalmente las canciones que quedaron? Yo creo que una cuestión de madurez de las canciones. La mayoría de las canciones fueron compuestas hace un tiempo considerable, lo cual me permitió a mi un proceso interno de madurarlas y hacer que se asienten e incluso terminar de encontrarles la vuelta: primero de como cantarlas, de como tocarlas, de como hacerles un arreglo que le quede bien, como adaptarla al formato de trío (percusión, bajo y guitarra), como encarar por ejemplo una chacarera que para mi era tradicional y como encararla con una viola eléctrica. Han quedado muchas canciones mías y ajenas afuera, o porque son más nuevas o simplemente porque no tienen el tinte folklórico que tienen estas, yo hoy en día tengo algunas composiciones que van más para el lado de la canción más urbana.
- ¿Este disco “oración” decidiste que tenga un tinte más "folklórico"? Esto es como que tiene un carácter mucho más folklórico, que es mi esencia, me va a ser muy difícil apartarme de eso. Traté de que el hilo conductor sea el folklore, la raíz, tratando de mirar desde otra música pero sin perder esa esencia. Afuera han quedado muchos temas y ahora estoy armando un repertorio nuevo que incluye canciones de Milton Nascimento, Rubén Blades, el Negro Rada, personas que son referentes para mí de la poesía. Un poco buscando no caer en la quietud del bache compositivo digamos.
De este trabajo participan músicos invitados como es el caso de Romina López, Viviana Pozzebón, Cecilia Zabala y el dúo Wagner-Taján entre otros.
“El nombre del disco "Oración", es una vidala mía que nace un día que me puse a jugar en mi casa con cuatro sartenes que tengo, cada una tenía una nota y surgió una melodía y pensé: ‘que lindo para una vidala’ y salió la letra y el nombre y me di cuenta que el nombre ese era el nombre del disco. Esa vidala esta desmembrada en tres estrofas a lo largo del disco: una estrofa abre el disco, la otra está al medio y la otra la cierra, y cada una de las estrofas tiene una instrumentación diferente, por ejemplo la primera tiene percusión y un cuarteto vocal, la segunda tiene un cuarteto de flautas traversas y una voz, la tercera es todo percusiones y voces, es a modo de juego.” Confiesa Diego.
- ¿Cómo se te ocurrió la idea de fragmentarla? Oración en Catamarca es la transición entre la tarde y la noche, cuando el cielo se pone naranja -que son los colores que busqué para el disco - es el momento de la oración. Es un momento reflexivo, bastante retrospectivo donde las viejas rezan, donde hay todo un clima de ceremonia, entonces al decidir que el disco se llame oración, esa oración tiene que abarcarlo todo, entonces fue pensar esa vidala cuando está muriendo la tarde, al medio y después cuando va cayendo la noche. Fue un juego, decidí volcar en cada estrofa cosas que yo sepa hacer: toco percusión desde siempre, canto, toco flauta, saxo, un poco la guitarra, quería jugar con esas cositas en el estudio y ahí está… ese es el momento, esa fue la idea.
- ¿Cuándo componés vas trabajando el proceso o sale naturalmente? Sale naturalmente. De hecho ahora estoy en un “impass” de composición, las mismas situaciones no permiten fluir en ese aspecto. Apenas llegué a Córdoba fueron muchas cosas que dejé de ver: amigos, familia, cambios de aire, de ciudad, de todo, que disparó todo y empecé a componer y componer. La mayoría de estas canciones fueron compuestas hace ocho años. En ese momento estaba con el dúo (La Chirlera) y no hacíamos todo repertorio nuestro sino las cosas que veíamos que podían encajar con la estética. Ahora en esta nueva etapa decidí hacer el repertorio mío, encarar mis composiciones con arreglos, tratando de buscar una estética, tratando de hacer lo que tenía ganas de hacer y con las sonoridades que tenía en la cabeza, pero no abandono esta cuestión de rescatar temas del cancionero de Catamarca y reversionarlas.
- ¿Cómo son esos momentos de "baches compositivos"? Son difíciles siempre y cuando uno asuma el rol pura y exclusivamente de cantautor, lo cual es una pelea grande en mi, trató de no asumir ese rol, porque sino pienso en Fandermole y en un montón de gente que vive de eso y se levantan a las 7 de la mañana todos los días de su vida a escribir y a componer como ejercicios y a mi no me sale trabajar las composiciones como ejercicio, necesito que algo me atraviese, que una musa venga y algo me dispare. Tengo canciones que han salido en media hora la letra y la música, que son canciones que yo amo mucho y me parecen muy lindas como a la gente que se las he mostrado y les han gustado mucho, y tengo dos mil bocetos con estrofas que nunca pude terminar, mitades de temas que no les encuentro las segundas partes.
- ¿Te interesa esa parte de la canción, que llegué la letra, el mensaje, que se entienda lo que quisiste expresar a la hora de componerla? Totalmente, desde el momento de plasmar personajes típicos de Catamarca y de toda mi vida es que quiero contarle eso a la gente a través de la canción. Por ahí es difícil si yo te canto una canción que vos no conocés y no te introduzco nada, no te vas a terminar de imaginar, es muy difícil lograr eso. Si yo te introduzco al tema eso además te permite generar una interconexión con el público y charlar y situarlos en el lugar. Mucha gente me dice 'que lindo yo no conozco Catamarca pero con lo que me contás ya conozco un poco más', la idea es esa.
Diego cuenta acerca de sus composiciones que “las historias son de gente que puede habitar en Catamarca como puede habitar acá en Buenos Aires o en cualquier lado y por ahí son personajes que a la vista de la gente común pasan desapercibidos pero que culturalmente encierran un valor muy grande porque son esas personas las que hacen especial a los lugares”. Además agrega: “lo que yo trato de hacer con los temas es por un lado despegarme un poco del modelo compositivo de Catamarca, en Catamarca la historia musical y compositiva tiene un quiebre en los años '50 hasta más o menos hará unos diez años atrás que es cuando empezaron a resurgir compositores nuevos, pero hubo todo una brecha desde Manuel Acosta Villafañe, Polo Giménez, Atuto Mercau Soria, Selva Gijena, de todos esos viejos compositores se quebró y no hubo composiciones nuevas, pero a su vez esos compositores han venido a recalar todos a Buenos Aires y desde acá compusieron, entonces siempre compusieron desde la nostalgia. Entonces yo trato, si bien mis canciones están desde la nostalgia, de dejar un montón de cosas de lado y despegarme de eso y del paisajismo, que son parte de mi esencia pero yo creo que hay un montón de cosas más para contar y esas cosas son los personajes, la gente, porque detrás del paisaje está la gente. Mi idea fue aportar mis cosas nuevas a la poesía, al cancionero de Catamarca.”
- ¿Desde la parte estética del disco, desde el arte se ve claramente seguir un concepto, en la presentación en vivo buscas lo mismo? Sí, la presentación oficial del disco este fue en julio del año pasado en el Teatro Real y ahí trabajamos una cuestión audiovisual. Teníamos proyecciones que armamos con un chico de Córdoba que trabajamos con la estética del disco, con la portada, con la estética del librito de adentro, tratamos de darle una unidad audiovisual a eso. Después en las presentaciones trato de ir hilando todo con las historias que por ahí engendraron cual o tal tema.
- ¿Estás cómodo desde el lugar de ser músico independiente o se te hace complicado? Ehhh... al medio. He aprendido a autogestionarme y a hacer lo que tenía ganas, entonces en ese sentido es cómodo, porque nadie tiene que decirte lo que tenés que hacer o que tema tenés que grabar para vender más, yo asumo el riesgo ese. Por otro lado es difícil acceder a hacer cosas como esta de un día para el otro, por ahí te lleva un proceso más largo que lo que le puede llevar a alguno que no sea independiente, en ese sentido podría decir que estoy un poco incómodo, pero a su vez eso nos permite juntarnos con otros músicos independientes y laburar juntos. En Córdoba hace cinco años creamos una cooperativa de músicos que se llamaba UPA Músicos en Movimiento y formamos parte hasta hace poquito y con ellos aprendimos muchísimas cosas y editamos muchos trabajos. Eso te enseña a no estar incómodo, a ser feliz siendo un músico independiente.
Catamarca es la tierra que lo vio nacer y crecer, como persona y como artista. En su disco se expresa – tal como nos viene contando – toda esa identidad con la que se formó.
- ¿Estás yendo a Catamarca?
Por suerte hoy en día estoy yendo mucho a Catamarca, he presentado el disco y con bastante éxito cuanto a la repercusión de la gente y a la repercusión de los músicos porque está estética no es muy común en Catamarca, es más bien una cuestión más tradicional del folklore o más bien del folklore más de "Los Nocheros" esa onda. Estas estéticas más del palo del jazz mezclado con esas cosas no es tan común y ha tenido una aceptación tremenda, hay changos que están cantando canciones mías allá y que las están por grabar y cada vez que voy nos juntamos, los invito a cantar. Ahora un loco, a través de la Municipalidad editó un libro con composiciones nuevas y el loco me pidió como seis temas para ponerlos dentro.
- ¿Ves que actualmente haya jóvenes con inquietudes musicales que aporten al cancionero en Catamarca?
Si hay mucha changada haciendo música, por ahí lo que no hay mucho es contacto con otras corrientes, Catamarca es medio una burbuja en algún sentido, en lo que hace al estudio de la música y al desarrollo de la música, eso es lo que a mi me lleva a irme a Córdoba por ejemplo, buscaba algo que en Catamarca no había, pero de a poco los changos están entrando en contacto con otras cosas, están abriendo más la cabeza y están queriendo hacer cosas distintas. Esta bueno porque en algún aspecto en los folkloristas viejos de Catamarca había una cosa como medio cerrada, una cosa muy tradicionalista entonces la camada nueva ya viene con otra cabeza. Hay changos que no llegan a los 20 años muy talentosos, que tocan muchos instrumentos y orejeros que a su vez están queriendo venir a Córdoba a estudiar, otros que vienen a Buenos Aires a comprar instrumentos, ya hay una proyección y eso está muy bueno.
- Y en Córdoba… ¿Cómo es la movida cultural en Córdoba? Hay mucha movida, lo que no hay son muchos lugares. Hay lugares que son oficiales digamos que por suerte, hace dos años están teniendo apertura hacia todas las propuestas, con gente que en lo que hace a la programación artística tiene cabeza y tiene ganas de hacer cosas lindas, eso nos está incluyendo un montón. Hay otros espacios que no son tan accesibles, que tenés que alquilarlos y después por último espacios como los circuitos de "bares culturales" entre comillas, los cuales tienen arreglos desfavorables para los músicos en donde te tiran dos mangos y se quedan con todo el resto. En ese sentido no hay un circuito como para vivir de la música, como para decir toco en Córdoba cuatro fines de semanas al mes, es muy difícil.
Pensando en seguir mostrando “Oración” Diego tiene planeado presentarlo en la segunda mitade de año en La Rioja, luego Santa Fe. También asegura que hay un viaje a Chile y está la idea de volver a Buenos Aires (estuvo en julio). Como adelanto nos anticipa que en noviembre viajará a Brasil (junto a Romina López, cantante y pareja de Diego).
Por Pablo Piris |