08
Dic
2009

Juan Carlos Castro nació en Santa Eleodora, provincia de Buenos Aires el 6 de noviembre de 1948. Desde niño escuchaba en la radio música folklórica, la cual alimentaron su anhelo de cantar. Así es como desde los doce años “el Chango” Castro abrazó el canto. Los actos escolares fueron los primeros escenarios y luego la guitarra lo acompaño durante toda su vida. Este año el Chango se dió un gusto y grabó el disco“Más chango que nunca”.

- ¿Por qué después de tantos años cantando en diversos lugares recién ahora decide lanzar su primer disco?
Antes había grabado un 33 simple que no se hizo con este formato, pero no tenía tanta proyección como este. Esta es una propuesta más a nivel nacional. Hubo muchas cosas de por medio. De muy joven uno se va formando, aprendiendo como artista y después viene la etapa de la familia. En esa etapa de la familia uno hace dos matrimonios que hay que llevarlos de la mano y hoy llegó al logro de este disco con las dos cosas de la mano. He seguido como artista y con mi familia, tengo el orgullo de haber hecho una familia muy buena.

La historia entre la música y el Chango comienza hace mucho tiempo: “Yo a los siete años empecé con esto de querer aprender a cantar y ya a los diez, doce me fui despegando con esta voz, este estilo” dice el “Chango” Castro. El estilo al que hace referencia tiene que ver con: “un repertorio bien norteño que está graficado en el disco

- ¿Cómo es que siendo de la provincia de Buenos Aires llega usted a abarcar ese repertorio norteño?
Es una naturaleza, es un don de la vida porque esto lo hago desde muy chico. Vengo acoplado en mis oídos desde mi niñez. Estaba en la primaria con los sonidos de los primeros Fronterizos, inclusive cuando estaba Barbarán, no estaba Isella todavía, y a partir de eso Los Cantores del Alba, Las Voces del Huayra. Uno ha registrado todo eso y pienso que es la naturaleza, uno no compra eso. A veces se sorprenden por mi estilo. A los 18 años cuando actuaba en las peñas y estaba el servicio militar me venía a visitar gente de Salta creyéndome salteño, por el estilo. Una de las frases de ellos era como alguien de la provincia de Buenos Aires puede cantar con ese estilo tan natural porque yo lo canto natural, no es que yo esfuerzo un estilo. Inclusive hay gente de mi zona que se cree que soy de allá por el formato de cantar que no lo he cambiado nunca."

El Chango insiste con esta idea: “Lo que no cambia es el formato de cantar. No he cambiado, no hubiese querido cantar si hubiese cambiado. El último día que cante será con ese mismo formato.”

- ¿Cuál fue su fórmula para mantener el estilo durante tantos años?

Yo soy muy responsable y el día que haga menos de lo que estoy haciendo no canto más. Hoy llegó como si tuviera 25 años, el registro de mi voz, la naturalidad, la limpieza de mi voz. Las canciones no se diferenciarían de aquella edad. Pero también llevé una vida sana yo no tomé alcohol, no fumé, las trasnochadas las hacía muy bien, como quien dice hacía las trasnochadas pero salía como entraba. Además uno hizo su familia, creo los hijos con mucho amor, con educación, estoy orgulloso.

Este material “Más chango que nunca” cuenta con varios temas clásicos, como anticipo, principalmente del noroeste. “Carpas de Salta”, “Estoy de vuelta”, “Payo Solá”, “De Simoca” por citar algunos de los más conocidos dan fe de esto.

-  ¿Cómo fue la selección de las doce canciones del disco?
El motivo de que estén esas canciones justamente es la edad. Si yo tuviese 25 años hubiese elegido las mismas. Ahí va reflejada toda una trayectoria de todo estos años. A lo mejor hay gente que no lo ha escuchado, inclusive a chicos que tocan el rock les llama la atención. Eso me llena de satisfacción y les gusta por ejemplo “Zamba de Alberdi”. Es gratificante que sucedan esas cosas. Ahí está transportado todo este transcurrir de años. Hay cosas que no se escuchan porque vos tenés que sacar esas canciones, esos autores que no hicieron una canción descartable, hicieron canciones para toda la vida.

- Justamente están presentes obras de importantes autores en este disco…

Está AtahualpaYupanqui, está el Chango Rodríguez, Arsenio Aguirre, hay un montón de poetas terribles y esta gente no se detuvo a hacer una canción que se cante un año y no se cante nunca más, esto yo creo que se va a seguir cantando mientras haya gente predispuesta y que tenga más o menos un estilo y cantarlo como es el formato de la canción.

- ¿Cuán importante es respetar el formato original del tema?

Fundamental. Acá lo hicimos con lo original de la canción, la gente escucha lo que el autor hizo sin desfigurar la canción. Puede haber detalles míos que soy el cantor no en lo que fue la letra. Nunca me gustó disfrazar los temas, me gustó hacer los arreglos, los arreglos son míos lo de mi voz, a un estilo propio

- A propósito, ¿Como ve hoy en día el folklore?

Se ha modernizado. Se ha desnaturalizado un poco. A veces somos nosotros los responsables de cómo le llega la canción a la gente, la actitud. Una de las cosas que me asombra es que hay mucha juventud y me decían ¿Chango porque no podemos escuchar esto?  La juventud lo recibe muy bien a este material.

Alto, fornido, de pelo canoso y de mirada firme. La forma de hablar tiene un aire campechano.
- Lo vemos en la tapa vestido de poncho, sombrero, ¿este es el chango de toda la vida?
Le pusimos una vestimenta informal, sombrero y poncho. Yo cantaba al comienzo de muchachito con bombacha, botas y vivía así. Ahora no es que me avergüence pero me visto así, bien vestido, sin traje sin corbata, con sombrero y poncho.

Dentro de su recorrido como cantor destaca un momento de su vida que hoy cuenta dichoso: “A los 20 años, cuando estaba haciendo la colimba llegué a cantar con la Orquesta militar de fondo. Esa fue una experiencia que en ese momento no me di cuenta, por la edad. Hoy digo cuanto daría por una presentación así. Yo fui el primer congregado de la historia de un civil que llegó a ser convocado por la banda del ejército a cantar con ellos. Tenía atrás treinta, cuarenta músicos, a veces con coros, ¡setenta personas atrás de uno! Hacía funciones por todos lados, yo era un niño mimado, no querían que me vaya pero me fui, volví al campo. El orgullo de haber sido convocado, haber sido distinto, una cosa que quizás no me di cuenta en el momento, tenía 20 años y me doy cuenta hoy, no tengo ni un recuerdo de eso, ni fotos ni nada.”

Así este 2009 encuentra al Juan Carlos Castro “Más chango que nunca” y con muchas esperanzas con respecto a este trabajo: “yo canto folklore hace mucho tiempo. Tengo mucha expectativa por el disco, por las canciones porque ha caído muy bien en la gente que lo ha escuchado."


Texto: Pablito P.
Fotos: www.elchangocastro.com.ar

 
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