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El "Paraje Primavera" es una colonia que queda en el Municipio de 25 de Mayo justo en el límite con Aristóbulo del Valle. Está conformado por picadas que se abren a la vera de la Ruta Provincial Nº 9 y se extienden varios kilómetros monte adentro. La mayoría de sus pobladores son "colonos" o peones que trabajan cosechando tabaco, té y yerba mate principalmente. Cultivan alimentos y crían animales para consumo personal. En el paraje viven aproximadamente 200 familias, casi todas descendientes de alemanes, polacos, ucranianos o de orígen brasileño.
UBICACIÓN. En el este de la provincia de Misiones, a 30 kilómetros del Río Uruguay que divide a nuestro país de Brasil se extiende el Municipio de 25 de Mayo. Además del pueblo una gran cantidad de pequeños parajes y colonias conforman este sector de la provincia. Entre estos parajes, en el límite con Aristónulo del Valle, se encuentra el "Paraje Primavera", a unos 20 km del pueblo de 25 de Mayo.
Este paraje se extiende unos doce kilómetros a lo largo de la ruta provincial Nº 9 y se conforma de largas picadas que se pierden varios kilómetros en zigzag monte adentro. Su paisaje es una perfecta combinación entre la espesura de la selva y la prolijidad de las plantaciones de té, tabaco, yerba mate, maíz, mandioca, sandías y tantos otros cultivos. En el Paraje la vida de la comunidad transcurre alrededor de la Escuelita Nº 550, la parroquia San Pedro y San Pablo que esta a un kilómetro de la escuelita, una iglesia evangelista (a 300 mts de la pquia) y una sala de primeros auxilios. Hay dos despensas y un bar. Tomando como centro la Escuela 550, hacia el lado de Aristóbulo del Valle se extienden varias picadas hacia ambos de la ruta, entre ellas, a 4 km de la escuela, se destaca la "Picada Límite", que queda justo en la frontera entre 25 de Mayo y Aristóbulo. Hacia el otro lado de la ruta cerca de la Capilla se extiende la "Picada Primavera", quizás la más extensa y la que da nombre al paraje. Hacia el lado de 25 de Mayo a, 6 km de la escuelita se encuentran dos picadas muy grandes también, una frente a la otra: la "Picada Picaflor" y la "Picada Laurel".
COSTUMBRES Y TRADICIONES La mayoría de las personas son "colonos" (chacareros, dueños de pequeñas chacras) descendientes de alemanes, polacos, ucranianos, rusos y brasileños, también varios de ellos son peones o tareferos (quienes cosechan yerba mate). En sus chacras, se planta y cultiva durante todo el año principalmente tabaco, aunque también abundan las plantaciones de té y yerba mate. Cada familia, vive varios kilómetros adentro de las picadas, sus ranchos son pequeños y de madera, detrás de cada casa se pueden observar algunas plantaciones, galpones que son usados como "secaderos" de tabaco y los chiqueros para los chanchos, además de criaderos de pollos y gallinas. También la mayoría de ellos tiene una yunta de bueyes, dóciles y trabajadores criaturas, que arrian el "carro polaco", el mejor transporte para llevar las cosechas de varios kilos por las picadas del monte. Entre las comidas abunda el guiso de arroz y gallina, el feijao (porotos negros) con arroz, la mandioca que es el sustituto del pan casero cuando escasea la harina para prepararlo. Para ocasiones especiales se come un suculento cerdo. Para el postre uno se puede deleitar con frutas silvestres como el mango, la sandía, el melón y en menor medida la guayaba, el maracujá, también se come sandía amarilla, igual a la común pero amarilla por dentro. Para las tardecitas siempre se toma un buen mate y si hace mucho calor el refrescante tereré que lo preparan con jugos bien fríos, acompañados por chipa (torta frita), calza virada (en portugués calzón doblado, que es igual a la torta frita pero se le da vueltas hasta que toma la forma que le da el nombre), chipa de almidón (chipá paraguayo) o sino mate cocido acompañado por reviro (preparado con harina de mandioca y grasa). En la región se oyen muchas polcas, schotis y chamamés, también está la música de banda, de ritmo alegre y proveniente del Brasil como el corrido o el balerón, este conjunto de ritmos de bailes de salón es también denominada entre los lugareños como "shirungo" y muchas de sus canciones son en portugués o mejor dicho en "portuñol", el dialecto que los habitantes suelen hablar en esta región de la provincia de Misiones.
FLORA Y FAUNA En la espesura de la selva encontramos una inmensa variedad de árboles de todo tipo y tamaño, al igual que anímales. Entre las aves se destacan los tucanes, los cuervos, el namby, los cola de paja (de cola larga y color rojizo) y loros. También existe una gran variedad de enormes y coloridas mariposas y arañas. Hay varios reptiles y dos clases de serpientes predominan: las corales, pequeñas y flacas pero muy venenosas de anillos color rojo, blanco y negro; y las Yaracuzú, de color amarillo o naranja, más grandes que las anteriores y tambìén venenosas. El pique y la Hura son insectos que dejan sus larvas dentro de la piel humana y de los animales y deben sacarse a tiempo para no padecer infecciones.
TRABAJO, EDUCACIÓN Y SALUD
La gran parte de los habitantes tiene su propia plantación en la cual trabajan durante todo el año para luego vender sus cultivos a las empresas dedicadas al tabaco, té o yerba. El problema es que el sistema perjudica claramente a los chacareros y por ende a los peones también. La principal producción es la del tabaco. En marzo comienza el sembrado y el colono debe comprar al empresario las semillas para el cultivo que vienen ya preparadas para el mismo (no pueden sembrar de la propia semilla de la planta), además deben comprarle el abono para la tierra y los fertilizantes que las empresas crean convenientes. Todo esto los colonos deben comprarlo a precio dólar y de no cumplir con las indicaciones de los empresarios se le quita la licencia para plantar. El gasto es bastante grande y durante el año el colono y peón deben ocuparse de el crecimiento del tabaco, claro que para tener una buena cosecha durante enero y febrero el clima durante el año debe acompañar, es necesario algo de lluvia para humedecer la tierra y es fundamental el sol fuerte para secar la planta.
Una vez levantada toda la cosecha, se deben ocupar de seleccionar el tabaco por tipo de planta, color y tamaño y colgarlos en un galpón que hace de secadero, para luego una vez secos volver a separarlos y armar los atados y fardos de 50 kg cada uno. Luego de ese trabajo el colono debe pagar un transporte que lleve sus plantas a las empresas, lo que implica otro gasto y esperar que las empresas clasifiquen el tabaco y digan si es de primera calidad, segunda o tercera. Claro que aunque el tabaco sea de primera calidad la empresa puede poner el precio que quiera de compra y bajarle la calidad asi sea el mejor, con lo que al colono no le queda otra opción que resignarse y venderlo al precio que la empresa disponga porque a otra no la pueden vender y como dicen ellos no lo pueden consumir "porque el tabaco no se come". Otro punto para destacar es que las empresas compran los fardos a precio pesos (recordemos que todos los materiales para el cultivo se los vendían al cultivo a precio dolar). Con el té y la yerba pasa algo similar, por trabajar todo el día, sacando cuentas después de la venta del té, el colono que trabaja de seis de la mañana a seis de la tarde gana poco menos de $3 por día. Ponchadas de té recién cosechado que luego serán llevados al secadero en camión Los tareferos (se puede ver en un artículo anterior) sacan en promedio $0,07 por kilo de yerba que extraen a mano de las plantas y pagan para comprar en un mercado ese mismo kilo $7, es decir pagan en un segundo 100 veces más de lo que ganan por horas, y lo peor es que increiblemente en Misiones, la yerba está más cara que en cualquier otro punto del país. Un yerbal, de donde los tareferos extraen la hoja de la yerba mate.En el paraje también hay aserraderos y algunos encuentran allí empleo. Con respecto a la educación, la mayoría de los niños concurre a la escuela primaria Nº550 (hasta 7mo grado) del paraje, aunque los que viven más alejados desde muy pequeños deben ayudar a sus familias en la chacra, por necesidad, sin poder ejercer el derecho de estudiar. Los jóvenes estudian cerca del pueblo en escuelas secundarios o en las escuelas agrarias algún terciario, si quieren estudiar alguna carrera universitaria deben dirigirse a Oberá o Posadas. A muchos la necesidad los apura y deben dejar sus sueños para trabajar junto a sus padres en las chacras y sembrados. En el paraje hay solo una sala muy precaria de primeros auxilios que solo cubre las necesidades básicas y que generalmente es atendida por una enfermera ya que rara vez hay allí un médico. La salita esta cerca de la ruta por lo que a las familias del monte les queda a varios kilómetros. El hospital más cercano es el de 25 de Mayo a 20 km del lugar aproximadamente, pero este también apenas cubre necesidades básicas por lo que si se necesita alguna operación de mayor importancia, los habitantes deben esperar ser transportados en alguna ambulancia hasta el Hospital de Oberá, a una hora del Hospital de 25 de Mayo.
SU GENTE...
Gente sencilla y humilde. Servicial y trabajadora, llena de esperanza, dan un toque amistoso que acompaña a la belleza natural del lugar. Sus familias todo lo dan, todo lo ofrecen a quién se acerca a ellos. Sus niños siempre estan dispuestos a aprender y jugar, a dar su cariño puro y sincero. A regalar a montones abrazos y sonrisas, reconfortantes para el alma. Sus jóvenes están muy comprometidos en la vida de la comunidad. Ellos reflejan la esperanza, la alegría, el compromiso de crecer junto al paraje. Son muy sanos, gracias a Dios, y con proyectos de vida muy interesantes. Los adultos son quienes "les ponen el pecho" a la dura realidad del monte, son también quienes disfrutan de esa vida, agotadora pero natural. Pacífica pero monótona a la vez, y quienes acostumbrados a eso, aman con el alma lo que hacen y no lo cambiarían por nada, aunque si luchan por mejorar sus condiciones de vida y trabajo (aunque a veces se los nota acostumbrados y resignados a que las injusticias los venzan). Los ancianos reflejan ternura, sus marcas en la piel denotan la experiencia de la vida en el monte, el conocimientro de los secretos de la selva, de las picadas y de los mejores trucos para una buena cosecha. La mayoría de ellos trabaja hasta el fin de sus días con la paz que les da la vida al natural y lo saludable que es eso para sus vidas. A pesar del trabajo arduo y pesado, siempre hay un tiempo para el descanso. En fin un paraíso en medio del monte, un paraíso lleno de belleza natural, pero lo que es aún mejor, de belleza humana. Un lugar en donde todavía existe la solidaridad entre vecinos, el compartir, el acompañarse, el ser generosos con el prójimo y de recibir con los brazos abiertos a quién llega a ellos...
Por Pablito P. |